El Pintor José Manuel Schmill, uno de los artistas más controversiales y trascendentes del siglo XX, un revolucionario del arte y un vanguardista para su tiempo, nace el 21 de abril de 1934 en la Ciudad de México, en un parto particularmente complicado.

Su madre Carmen Ordo√Īez Morali , despu√©s de 24 horas de ardua labor logra traerlo al mundo con 3.700 kg de peso..

Su padre Jos√© Vidal Schmill Sida , ingeniero mec√°nico electricista y f√≠sico matem√°tico nuclear, los traslada a casa de su madre Amanda Sida, para pasar la convalecencia y encargarse del cuidado del ni√Īo Schmill dada la delicadeza del parto, quien desde esa temprana edad creci√≥ en el seno de su abuela los primeros dos a√Īos de su vida; siendo √©sta una mujer de car√°cter fuerte y dominante, sin embargo se volc√≥ al cuidado e inter√©s por su nieto Schmill, causando esto un problema familiar posterior ya que ella deseaba quedarse permanentemente a cargo del ni√Īo, lo que no fue permitido por su madre Carmen Ordo√Īez y se mudaron a la calle Antonio Maceo en la Colonia Escand√≥n de la Ciudad de M√©xico.¬†

José Manuel Schmill fue el primogénito de 4 hermanos que compartieron su infancia y adolescencia: Ulises Sergio, Amanda María y Carmen Josefina.

Schmill aborreci√≥ siempre la escuela, lo condujeron a la edad de 5 a√Īos a su primer k√≠nder, a tirones y en medio de un tremendo berrinche para no asistir, historia que se repiti√≥ cada d√≠a. El Instituto M√©xico fue sede de su escuela primaria en la que reprob√≥ 3 a√Īos, por lo que en un momento dado su hermano Ulises lo alcanz√≥ y estuvieron los dos en el mismo grado.

Como no le gustaba la escuela se sentaba lo mas atr√°s que pod√≠a en los salones de clases, para no poner atenci√≥n y observar las luces y tonalidades que entraban por la ventana y as√≠ imaginar lo que pasaba afuera, sent√≠a una enorme atracci√≥n por las formas, luces, rayos de sol y colores que por ah√≠ pod√≠a admirar, y comenz√≥ a dibujarlos; la √ļnica manera que ten√≠a de relajamiento donde quiera que lo llevaran de ni√Īo era pedir un papel y un l√°piz para dibujar. Tambi√©n ten√≠a una gran afici√≥n e inter√©s por los animales e insectos, buscarlos por horas en las jardineras de su casa, una privada donde se mudaron en Avenida Revoluci√≥n de la Colonia Escand√≥n, y donde pasaba gran parte de su vida visitando la casa de su abuela paterna Amanda Sida a quien llamaban ‚ÄúTita‚ÄĚ, mujer de armas tomar, estricta y severa, pero que mostraba total favoritismo y cierta debilidad ante los caprichos y gustos de su nieto Jos√© Manuel.¬†

Ah√≠ hab√≠a gallos, gallinas y perros que el peque√Īo Jos√© Manuel amaba, pasando largas horas cuid√°ndolos, observ√°ndolos muy detenidamente. Mas tarde sus tendencias a dibujar esas formas de animales e insectos se apreciar√≠an en sus obras. Tanto era su amor por los animales que incluso acostumbraba, ya entrada la noche, meterse a dormir dentro de la casa de los perros durante horas, hasta que su padre lo buscaba e iba a sacarlo de ah√≠ a la fuerza.

Ya desde peque√Īo Schmill era un gran apasionado del cine, mas que otra cosa amaba las funciones matutinas de pel√≠culas de terror que se proyectaban en las llamadas ‚ÄúMatine√©s‚ÄĚ donde se exhib√≠an 3 pel√≠culas por 1 peso; el joven Schmill se iba a los Cines ‚ÄúErmita‚ÄĚ y ‚ÄúRevoluci√≥n‚ÄĚ a ver todos los d√≠as las pel√≠culas de terror que se convirtieron en sus grandes favoritas: quedaba extasiado a la edad de 12 a√Īos con Dr√°cula, Frankenstein, El Hombre Lobo,¬† Jack el Destripador y todo aquello que fuera Cine de Terror. Se encontraba agazapado solo en la sala de cine, de donde su padre a altas horas de la noche, iba a buscarlo para llevarlo de regreso a casa a rega√Īadientes.¬†¬†

Debido a la rebeld√≠a escolar de Jos√© Manuel Schmill a nivel acad√©mico, reglas escolares, mala conducta y desobediencia hacia los profesores, como medida disciplinaria, su padre lo env√≠a a cursar la escuela secundaria a manera de represalia, a la Escuela Militar Latino Americana donde Schmill tampoco acata los reglamentos ni exigencias de disciplina, su hermano Ulises lo acompa√Īa en el mismo destino a pesar de ser un alumno ejemplar, (todo lo contario de Jos√© Manuel) por su decisi√≥n de no separarse de su hermano mayor.¬†

Una vez m√°s Schmill se rebela, tiene mal comportamiento y solo pasa el tiempo dibujando, en hojas, pupitres y donde le fuera posible, molestando a sus compa√Īeros salvo a algunos buenos amigos que compart√≠an sus rebeld√≠as. Escap√≥ de la escuela saltando las alt√≠simas bardas que la rodeaban, invitando a su hermano a hacerlo tambi√©n y llev√°ndolo con √©l de regreso, llegando a su casa a pedir que lo sacaran de ah√≠, hasta que se impuso ante su padre y le dijo ‚ÄúVOY A PINTAR, es lo √ļnico que quiero y me interesa. Pintar, leer lo mas que pueda, escuchar m√ļsica cl√°sica, no me importa si lo quieren o no, voy a pintar y es mi decisi√≥n, ser√© pintor y punto. Si he de tomar clases de algo, ser√° de pintura y de nada mas.‚ÄĚ

Su padre acepta apoyar su verdadera vocaci√≥n, pero llega al acuerdo de que contin√ļe estudiando hasta terminar la preparatoria a cambio de pagarle las clases de pintura que Schmill tanto desea, y tras salir del colegio militar comienza a tomar clases.

Primero con Jos√© Antonio Grana, quien ven√≠a a casa a impartirle clases de dibujo y anatom√≠a de gran precisi√≥n, y que al joven Schmill le tom√≥ muy poco tiempo el dominar las t√©cnicas cl√°sicas que Grana le ense√Ī√≥, para entonces enterarse de que el gran pintor espa√Īol Jos√© Bardasano Baos ten√≠a un taller de alumnos a quienes les ense√Īaba pintura de t√©cnica cl√°sica, a lo que Schmill no dudo en ir en su b√ļsqueda. La t√©cnica cl√°sica europea que adquiri√≥ en este momento con su Maestro Bardasano ser√≠a la que marcar√≠a por siempre el resto de su legado art√≠stico.

En su afán por conocer de primera mano la anatomía humana empieza a ir a la morgue, donde le permitían observar autopsias, tomar fotografías y poco a poco ir conociendo a fondo las partes del cuerpo en diferentes estados, llevando exitosamente este conocimiento a sus lienzos, logrando obras de elementos altamente realistas e impactantes composiciones siempre basadas en la verdad.

En su mente solo estaba el arte, la pintura, la m√ļsica cl√°sica que desde ni√Īo escuchaba en casa de su t√≠o Manuel Schmill Sida a quien visitaba muy a menudo, hermano de su padre, quien tuvo una gran influencia al inculcarle el amor a la m√ļsica cl√°sica y con quien pasaba dulces horas escuchando a sus m√ļsicos favoritos, Tchaikovsky, Shostak√≥vich, Stravinsky y Beethoven entre muchos otros que nunca dej√≥ de escuchar.¬†

Gran parte de su meloman√≠a se debi√≥ a la presencia y cercan√≠a de su t√≠o a quien cari√Īosamente llamaban ‚ÄúEl G√ľero‚ÄĚ, un hombre extremadamente culto con un profundo respeto por los animales, ten√≠a dos grandes perros pastor alem√°n que amaba, hombre de convicciones, pieza clave en la construcci√≥n y fundaci√≥n de la sinagoga en la calle de Monterrey en la colonia Roma de la Ciudad de M√©xico, a la que asist√≠a dada la religi√≥n y origen jud√≠o alem√°n de la familia Schmill.¬†

Jos√© Manuel Schmill ingresa a la preparatoria del colegio Vasco de Quiroga, y por 1952 a los 18 a√Īos despierta a la sexualidad y se enamora de su maestra de literatura Leticia Herrera quien ten√≠a 30 a√Īos, y se involucra con el alumno Schmill y queda embarazada, Schmill se ve comprometido a contraer nupcias a los 19 a√Īos, resultando el nacimiento de Leticia su primera hija. Por ello se ve orillado a asumir el compromiso familiar y se dedica a pintar mas de lleno y a la venta de sus cuadros, lo cual le resulta muy duro y complicado por su corta edad, sin embargo, su gran talento ayuda y conoce a personas del medio cultural de M√©xico que comienzan a notar lo genial de sus obras.¬† Del matrimonio nace su segundo hijo Vidal, 6 a√Īos despu√©s, pero Schmill se divorcia al poco tiempo.¬†¬†

Para 1956 logra su primera exposici√≥n individual y para 1960 ya envuelto completamente en el mundo art√≠stico de la √©poca, frecuenta a un c√≠rculo de artistas e intelectuales con quienes comparte sus d√≠as y jornadas en exposiciones, conciertos, tardes de charla y pl√°ticas culturales, algunos de sus nuevos amigos, Salvador Novo, Rufino Tamayo,¬† Jos√© Luis Cuevas, Jorge Salda√Īa,¬† Jacobo Zabludovsky, Pita Amor, Luis Filcer, Anguiano, Gutierre Tib√≥n,¬† Juan Jos√© Arreola, Alfonso de Neuvillate y Leonora Carrington entre otros, son quienes complementan su camino creativo, con quienes analiza y disfruta las esencias del arte y la poes√≠a de la vida.

Para el afortunado a√Īo de 1961 se realizan las primeras exposiciones internacionales organizadas por la secci√≥n de artes pl√°sticas de la OEA (Organizaci√≥n de los Estados Americanos), en Washington D.C., donde expone su obra al lado de los grandes pintores de M√©xico, tales como Tamayo, Toledo, Leonora Carrington, Remedios Varo, Juan Soriano, Siqueiros, Orozco y Coronel.

En 1962 conoce a la que ser√≠a el amor de su vida y su segunda esposa, hoy viuda, Sonia Breton Bringas, una atractiva y dulce pelirroja, joven sensible al arte y al dise√Īo e hija de una reconocida dise√Īadora de alta costura de los almacenes El Palacio de Hierro, Carolina Bringas Kennedy, al asistir a una exposici√≥n de un amigo en com√ļn el pintor Luis Filcer, pintor expresionista de origen tambi√©n jud√≠o ucraniano, con quien manten√≠a una estrecha relaci√≥n, invita a la joven a salir de inmediato al siguiente d√≠a y se enamoran al poco tiempo, contraen nupcias en 1963 y en diciembre de 1964 nace su hija Sonia, quien guardar√≠a una estrecha y profunda relaci√≥n con Schmill y se convertir√≠a en su manager, representante y responsable de su legado art√≠stico a partir del a√Īo 2007 hasta nuestros d√≠as.¬†

En 1963 asiste a la Bienal de Par√≠s en el Museo de Arte Moderno de Paris,¬† y en 1964 Schmill obtiene la prestigiosa beca Guggenheim en la Ciudad de Nueva York, lo que le permite a partir de ese momento tener mayor notoriedad e importancia art√≠stica a nivel internacional, su trayectoria contin√ļa y expone en diversas galer√≠as de M√©xico y del extranjero. Logra mucha proyecci√≥n especialmente en Nueva York y realiza una exitosa exposici√≥n individual de grabados en la Asociaci√≥n Americana de Artistas (AAA) y una exposici√≥n individual en la Wehye Gallery.¬†

Entre 1957 y 1969 se desarrolla la publicaci√≥n del libro ‚ÄúLa Obra Pict√≥rica de Schmill‚ÄĚ de Editorial Porr√ļa con pr√≥logo del poeta Uwe Frisch y ‚ÄúDibujos de Schmill‚ÄĚ en Editorial Ecuador. Y varias de sus ilustraciones aparecen en libros tanto interiormente como en las portadas como es el caso de: ilustraci√≥n del libro Facial Deffects por Dr. Mario Gonz√°lez-Ulloa; ilustraci√≥n y portada del libro El Retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde; ilustraci√≥n y portada del libro Crimen y Castigo de Fiodor Dostoievski; ilustraci√≥n del libro Equis City de Fernando Rodr√≠guez e ilustraci√≥n de galer√≠a n√ļmero 1 de Malhechores por Ellery Queen.¬†

Igualmente un n√ļmero importante de revistas Nacionales le dedican entrevistas y exhiben sus obras , las revistas Hoy e Impacto son las m√°s interesadas de la √©poca en enviar a sus reporteros a entrevistar al controversial Schmill.¬†

Tanto el lápiz, como el carbón, la sanguina, la acuarela, el pastel, el acrílico y el óleo principalmente, son las técnicas en las que su sentir se expresa. En abril de 1970 su exposición en la Galería Coyoacán resulta sumamente contrastante al presentar bellísimos rostros y también monstruosos retratos de criaturas lamentables.

La paternidad ser√≠a algo que disfrutar√≠a especialmente con su hija Sonia, con quien el tiempo de convivencia era realmente un oasis de diversi√≥n siempre dentro de los ambientes culturales, especialmente los fines de semana ya que los s√°bados iban a desayunar o a comer a los restaurantes que Schmill frecuentaba El¬† Alem√°n,¬† al Danubio, a los peque√Īos caf√©s de pasteles y tes de la Zona Rosa como el Duca D, este √ļltimo donde no se pod√≠an perder el pastel de trufa de chocolate, su favorito ; caminaban por las calles del Centro, Insurgentes¬† y de la Zona Rosa recorriendo galer√≠as de arte, tiendas de antig√ľedades, curiosidades y sobre todo visitaban las tiendas de m√ļsica para adquirir acetatos, casetes y cd ‚Äôs, dada la gran afici√≥n y amor por la m√ļsica y los grandes compositores y directores de orquesta de m√ļsica cl√°sica que Schmill amaba tanto, especialmente los rusos de los cuales inculc√≥ a Sonia su hija el amor por el ballet cl√°sico. Igualmente iban a las tiendas de aparatos de m√ļsica de alta fidelidad a buscar los mejores equipos ya que a la hora de pintar a Schmill le gustaba mucho escuchar a los grandes maestros de la m√ļsica¬† a todo volumen y con excelente definici√≥n.

Otras veces hab√≠a reuniones frecuentes con su hermano Ulises y personalidades de la pol√≠tica y la cultura del momento y se reun√≠an en sus casas para disfrutar de largas sesiones de m√ļsica, y tambi√©n amaba salir a los pueblitos a pintar paisajes, a disfrutar la paz del campo, el aire puro y la sabidur√≠a murmurada en los labios de los cielos en silencio.

A Sonia la llevaba a clases de ballet y la alentaba a construir con dedicaci√≥n una personalidad creativa, resuelta, art√≠stica, pr√°ctica y fuerte. Igualmente la llevaba a ver pel√≠culas de terror, cine de arte, exposiciones y ferias donde el horror tuviera un fuerte protagonismo, y desde ni√Īa le mostr√≥ que el arte al no ser moral no es bueno ni malo, solo es una manera de expresi√≥n, que es tan ilimitada como la creatividad del artista lo permita y que sin importar el tema siempre ha de realizarse con una t√©cnica impecable.¬†

Schmill siempre disfruto de la compa√Ī√≠a de sus hijos, inculc√°ndoles sobre todo cultura, apreciaci√≥n por el arte, el cine, la literatura, y todo lo relacionado con esos temas. Como la escuela nunca fue de su predilecci√≥n, Schmill nunca fue un padre exigente en ese aspecto, sin embargo los alent√≥ siempre a la lectura, el conocimiento del mundo, la historia, apreciar a los grandes genios, la naturaleza, frecuentar galer√≠as de arte, y todo lo que para √©l fue de gran aprendizaje. Era un padre alegre y divertido, hasta cierto punto irresponsable en no exigirles tanto pues el nunca soporto que le dieran ordenes, era consentidor, de momentos de grandes carcajadas tambi√©n era arrogante ante el mundo, lejano¬† a acatar como siempre reglas sociales impuestas por la sociedad a la cual consideraba ignorante y rid√≠cula , hip√≥crita, perversa y aprovechada , e intento cerciorarse de que sus hijos igualmente supieran distinguir esto.

Para 1972 el prodigio de una Exposición individual en el MOMA de Nueva York, le permite seguir avanzando y evolucionando con firmeza, para ir dejando su huella en las almas del mundo.

Si acaso disfrutaba de vez en cuando de un buen vino tinto, un vermut, una cerveza o un whisky en las rocas, ya sea en reuniones o celebraciones especiales, como jam√°s gust√≥ de vicios como el alcohol u otras substancias o drogas ya que la belleza, la salud y la cordura eran prioridades en su vida. A partir de 1973 se dedic√≥ al refinamiento de la t√©cnica, a la introspecci√≥n, a perfeccionar su estilo, a profundizar en el arte √ļnico que solamente emerge de los tiempos en los que se dialoga con la otredad a trav√©s de las revelaciones florecidas en la soledad.

Es en estos a√Īos que va definiendo su conceptualizaci√≥n de la vida, la humanidad, la activaci√≥n de la paz espiritual en la que se define en sus propios escritos como un hombre¬† que pinta monstruos no porque haya sufrido alg√ļn trauma o sufra de manera sobrehumana, m√°s bien en su obra plasma emociones y estados del ser y de la realidad que sumergen al espectador en reflexiones profundas y tal vez oscuras, pero siempre humanas y principalmente filos√≥ficas como la decadencia, la muerte, el abandono, la verg√ľenza, la ridiculez, la putrefacci√≥n del esp√≠ritu representado en la carne putrefacta, la crueldad, la inhumanidad, la indiferencia.¬†

Es en estos días en los que también descubre los otros rostros del amor, el dolor, las relaciones, las separaciones, el respeto al albedrío y sobre todo los efectos aparentemente imperceptibles de algunas vivencias traumáticas del pasado, entre las que destaca por ejemplo el suicidio de su maestro José Antonio Grana.

Dedicado a realizar retratos de importantes figuras de la pol√≠tica, la cultura, el arte y la alta sociedad mexicana, es gracias a la obsesiva observaci√≥n de los rasgos faciales y de car√°cter, que logra dominar un estilo √ļnico en el que perfecciona el trazo, al grado de alcanzar la expresi√≥n del alma del personaje a trav√©s de la pintura. Uno de los ejemplos m√°s entra√Īables es el retrato del Cristo con la corona de espinas, l√°grimas y brillantes hilos de sangre escurriendo al infinito, la mirada es la del dolor humano en eterno alarido silencioso.

Para 1976 Schmill se consolida mundialmente como artista mexicano e internacional con el √©xito de su exposici√≥n individual en las salas 4 y 5 del Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de M√©xico. Es entrevistado en TV y ante el renombrado periodista Jacobo Zabludovsky se muestra irreverente, honesto, y poco diplom√°tico exponiendo severas opiniones sobre el comportamiento del arte en el M√©xico del momento, que a su consideraci√≥n estaba lleno de corrupci√≥n y falta de refinamiento, diciendo que es folcl√≥rico, no cl√°sico, que la t√©cnica no exist√≠a, etc. Tal arrogancia en esa y otras entrevistas en programas importantes provoca que cada vez lo inviten menos hasta que ya no figura en la vida p√ļblica.

Consciente y agradecido de lo que significa ser artista en este momento de la historia de un pa√≠s como M√©xico, es en una entrevista period√≠stica del Exc√©lsior en 1977 que declara que la pintura lo ha salvado de caer en la delincuencia o en la mendicidad. Que su pintura no contiene horror, sino elementos que ridiculizan al ser humano y que en su pintura ha tratado de representar una est√©tica, una actitud, y a√ļn cuando degenere el tema, siempre respeta la t√©cnica. Afirma que muestra la belleza de la monstruosidad, la fealdad suave y pulida, la fealdad luminosa, la fealdad placentera. Pues al canalizar su agresi√≥n en la pintura logra liberarse del lodazal.

Para la primavera de 1978 en una entrevista con el Sol de México anuncia que regresará a Nueva York a exponer ya que en México no se ha abierto el camino como esperaba y expresa que él pertenece a la corriente neohumanista que ha vuelto a un realismo grotesco, fantasioso, pero respetando la técnica, ya que sus monstruos están inspirados en la realidad, son como si una pesadilla se hiciera realidad.

Es en 1981 a los 47 a√Īos, a la edad del Lobo Estepario de Herman Hesse, que se declara en entrevista period√≠stica ante Gabriel Parra, estar recluido en una soledad absoluta, reconociendo que el monstruo es cualquiera que haya declinado de su humanidad y se convierte en algo m√°s.

Desde entonces y hasta el 2006 invierte su tiempo en pintar, principalmente desnudos con modelo en su estudio o en el de artistas que lo invitaban, as√≠ como paisajes en la naturaleza, retratos de personalidades, siempre en vivo, y naturalmente sus amados monstruos, compa√Ī√≠as constantes en evoluci√≥n a la par de s√≠ mismo y de su propio camino, inspiraciones concebidas por quienes tienen acceso a la multidimensionalidad de la imaginaci√≥n, a quienes han desarrollado una creatividad casi sobrehumana.¬†

Y tambi√©n disfruta de asistir a reuniones de grupos de intelectuales, pol√≠ticos, artistas y c√≠rculos de √©lite donde el arte, la gastronom√≠a, la filosof√≠a, la belleza, la irreverencia en ocasiones y la vanguardia, as√≠ como la cultura, lo cl√°sico y contempor√°neo eran los temas que se abordaban y que le resultaban de inter√©s, as√≠ como el ocasional trato con las personas, asistiendo regularmente a bohemias veladas que resultaban enriquecedoras, donde se desarrollaban conversaciones alrededor de la verdad, el destino, la √©tica, la creatividad, el talento, etc. y que pod√≠an llevarlo a cualquier sitio, a la introspecci√≥n, a la revelaci√≥n, a alg√ļn coleccionista, al negocio, al coqueteo o a la inspiraci√≥n de una nueva pieza.

Tal vez lo sab√≠a o tal vez no, estaba prepar√°ndose para lo m√°s espectacular de su vida, su obra maduraba, su car√°cter como pintor habitaba sus pinceles, en cada pieza se reflejaba la condici√≥n humana m√°s all√° de la piel y de la raz√≥n misma, en este momento y en el planeta ning√ļn otro maestro hab√≠a creado algo tan poderoso en su g√©nero, tan desgarrador como conmovedor, una obra cat√°rtica e indeleble para el alma del espectador de cualquier tiempo y espacio.¬†

Se estaba convirtiendo en un artista mexicano internacional comunicando a través de su discurso visual un mundo apocalíptico, una realidad ya condenada, una humanidad en agonía, el espejo del ser sin esperanza, pues al estar atravesando el fin de siglo y el fin del milenio, las creencias populares de devastación, incertidumbre y temor resultaban predominantes. Estaba retratando el inconsciente colectivo y el espíritu de destrucción previo a un luminoso tiempo de renacimiento.

Se nutr√≠a de lo m√≠stico y fantasmag√≥rico, del horror y del cine de terror, gustos que tambi√©n compart√≠a e inculcaba a su hija Sonia. Tambi√©n disfrutaba mucho pensar, as√≠ como la lectura, los grandes cl√°sicos, los c√≥mics, el erotismo, la escritura de sus pensamientos, y escuchar buena m√ļsica cl√°sica, principalmente Beethoven a quien hab√≠a dibujado en varias ocasiones porque realmente lo admiraba, por ello lo escuchaba infinitamente. Tambi√©n se deleitaba con los paisajes sonoros de Aram Khachaturian, Piotr Ilich Tchaikovsky, Dmitri Shostak√≥vich, con las estridencias y oscuridades de colores encendidos del rock, la psicodelia de los Doors, as√≠ como las po√©ticas ac√ļsticas de Barry White, Elvis Presley y Donna Summer, sonidos sublimes, poes√≠a l√≠quida mezcl√°ndose en los trazos sobre el lienzo, m√ļsica maravillosa y encuentros con el esp√≠ritu creativo estuvieron presentes siempre en su vida y sobretodo en los intensos momentos de creaci√≥n, inspiraci√≥n y expresi√≥n agonizante en los que pintaba todo el d√≠a, encerrado por d√≠as y d√≠as.¬†

En 2007 su carrera despegar√≠a espectacularmente gracias a Sonia Schmill, su hija, y ya en este momento su representante y manager, cuya admiraci√≥n y talento y valor la llevaron a triunfar en territorios internacionales, pues tras presentar la obra en reconocidas galer√≠as mexicanas y hasta en Bellas Artes y descubrir la falta de visi√≥n, viaja a los Estados Unidos¬† para consolidar la publicaci√≥n de una entrevista magistral acompa√Īada de varias obras, en Fangoria Magazine de New York. Publicaci√≥n altamente reconocida internacionalmente por su inter√©s en la difusi√≥n de artistas de calidad inspirados en temas delirantes, originales e impactantes.¬†

Gracias a ello, en una afortunada conexión Sonia Schmill logra que Leslie Barany, que también representa a H.R. Giger y a Marilyn Manson, también represente al Maestro José Manuel Schmill, exponiendo sus obras en Last Right Gallery, N.Y, Fuse Gallery, N.Y. y en The Damned Show en Detroit. Y más adelante lo posiciona en México y en Leipzig, Alemania.

Para 2009 en México participa con obra plástica en la Exposición de Proculta a cargo de Ernestina Sodi.

Entre 1980 y 2018 realiz√≥ exposiciones muy exitosas, entre las que destacan: 5 Year Anniversary Last Rites Gallery en Nueva York; Tangent Gallery tambi√©n en Nueva York; Museo HR Giger en Suiza; Festival de Cine Fant√°stico y de Terror de San Sebasti√°n, Espa√Īa; Atelier Art-Ig Solingen, Alemania; Copro Gallery en Santa M√≥nica, Estados Unidos.

Durante estos a√Īos y hasta el 2018 por recomendaci√≥n de su hermano Ulises Schmill tambi√©n estuvo realizando retratos de ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Naci√≥n, √≥leos de extraordinaria fineza que pueden apreciarse en la sala de exhibici√≥n permanente.

Su partida en 2018, en México, a causa de un cáncer, sucede en paz en los brazos de su amada nieta Michelle.

En 2019, en Los √Āngeles, se realizaron dos exposiciones de su obra como homenajes p√≥stumos, una en The Sanctuary Fashion Show Art and Music en marzo y la otra en Copro Gallery en octubre.

Su admiración por la belleza, la pureza de la técnica en la ejecución del arte cuya excelencia se alcanza al entregar la vida en cada acto, lo hacen disfrutar y amar el arte que le provoca una fuerte conexión con la verdad, la vida, el universo, el ser mismo, encontrando entre sus preferencias artísticas maestros que resultaron poderosas inspiraciones, así como innegables influencias a lo largo de su camino, siendo los pintores favoritos de Schmill: John Singer, Sargent, Francis Bacon, Francisco de Goya, Amedeo Modigliani, Anders Zorn, Käthe Kollwitz, Van Gogh, Diego Velázquez, Joaquín Sorolla, Salvador Dalí, Augustus John, Chaim Soutine, Antoni Tapies, Alma-Tadema, James Ensor, George Wesley Bellows, Edvard Munch y Pablo Picasso.

Los escritores favoritos de Schmill fueron: Schopenhauer, Edgar Alan Poe, Oscar Wilde, Tolstoy, Shakespeare, Friedrich Nietzsche, Charles Baudelaire, Sigmund Freud, Albert Camus y Giles de Rais.